Eso es lo que decidieron hacer Laura y Sergio un domingo, quizás por que mientras muchos disfrutamos de la playa, del campo o de nuestro sofá, nuestros peques disfrutan de la buena compañía y el cariño de quienes les gusta ayudar a los demás.
A Laura le hizo falta muchas manos, ya que sufrió el legendario acoso de los gatos de la asociacion, conocidos por su empeño en arrancar cariño allí donde acosan.
Sergio también repartió mucho cariño, y nos ayudó muchísimo para que los peques tuvieran el refugio limpio y la arenita recién cambiada, que no veáis como disfrutan cuando hemos terminado y tienen todo limpio.
Si es que saben donde encontrar cariño..
Muchísimas gracias por dedicarles vuestro tiempo, vuestro afecto y atenciones. Los habéis hecho felices una tarde mas, y es que ellos también necesitan cariño.
Mil ronroneos de parte de nuestros peques.