El gato doméstico que tienes en tu casa, como todos los mamíferos, puede padecer una gran cantidad de enfermedades, que van desde las genéticas y congénitas hasta las infecciones por virus, bacterias o parásitos. Es muy útil que las conozcas y sepas reconocer los distintos signos que producen en tu mascota, ya que gracias a esto podrás decidir con mayor precisión el momento adecuado para acudir al veterinario o, si es posible, la forma de tratarlo en casa.
Esta enfermedad viral, que puede afectar a cualquier gato sin distinción de edad, sexo o raza, es una importante causa de mortalidad y morbilidad –gatos infectados que no presentan la enfermedad entre la población felina, al grado que en algunos criaderos de gatos que expiden pedigree´s ha causado un número considerable de bajas. Actualmente se está intentando regular esta actividad, de manera que los animales sean vendidos en estos lugares junto con un certificado que acredite que están libres de la enfermedad que, como señalamos antes, puede ser mortal.
Transmisión. La principal vía de contagio en un gato adulto es a través del contacto directo con la piel, el pelo y las secreciones -moco y saliva principalmente- de un gato infectado, mientras que muchos cachorros se contaminan a través de la placenta o de la leche materna.
Una forma muy frecuente de adquirir este mal es cuando el gato sale a pasear, puesto que no es raro que pelee, se acicale o se cruce con gatos infectados. Un gato puede tomar dos caminos en caso de llegar a infectarse: presenta la enfermedad de inmediato o se convierte en portador para el resto de su vida.
Una tercera manera de adquirir la leucemia felina es a través de la vacuna, pues si el gato ya es portador del virus existe una alta probabilidad de que demuestre la enfermedad. Por esta razón, si deseas vacunar a tu gato para protegerlo de esta enfermedad, te recomendamos que visites al especialista, a fin de que lo valore y determine si está realmente libre de la enfermedad y te expedirá un certificado médico. En caso de que sea portador, debes seguir las precauciones que el veterinario te indique y esterilizarlo para evitar que se reproduzca e infecte a otros gatos y a sus crías.
Consecuencias que sufrirá tu gato. Esta enfermedad ataca y perjudica gravemente los mecanismos naturales de defensa del animal -su sistema inmune-, dejándolo prácticamente indefenso ante la presencia de otros agentes infecciosos, de una manera análoga al virus del SIDA en los humanos.
La enfermedad se manifiesta con la aparición de tumores en: nódulos linfáticos gastrointestinales, riñón, ojos, sistema nervioso, piel, pulmón, corazón, vejiga urinaria, vías nasales o médula ósea, que frecuentemente se presentan junto con anemia. En una hembra puede ser causa de infertilidad, y si ya está gestante puede provocar aborto, reabsorción o muerte del feto y debilidad de la cría al nacer.
Tratamiento. El tratamiento es costoso, ya que incluye antibióticos, moduladores inmunológicos, fármacos antivirales e incluso transfusiones que pueden prolongar su vida, en caso de que la anemia esté presente.
Los gatos en que se presenta la enfermedad y sobreviven continúan su vida normal, sin embargo serán transmisores de la enfermedad por el resto de sus vidas. Algunos incluso pueden generar anticuerpos a pesar de no haber sido vacunados, lo que queda demostrado por el hecho de que, a pesar de haber estado expuestos a la enfermedad, nunca presentaron los signos ni secuelas posteriores. Esperemos que tu gato sea uno de ellos.
En caso de que decidas criar gatos para venderlos, te recomendamos
En caso de que decidas criar gatos para venderlos, te recomendamos que tomes medidas para evitar correr riesgos innecesarios con esta enfermedad, principalmente si piensas expedir pedigree´s. Evalúa el criadero y elimina a todos los gatos infectados o enfermos; es posible que seas demasiado severo, pero evitarás que muchos más se infecten y mueran, además de las pérdidas económicas que podría acarrearte una infección. Piénsalo bien, es mejor evitar el sufrimiento a tus animales.
Un último consejo: si sospechas que tu gato puede padecer de leucemia felina, no dudes en llevarlo de inmediato al veterinario; es posible que llegues a tiempo para salvarle la vida.
PERITONITIS INFECCIOSA FELINA
Esta enfermedad, relacionada con el coronavirus canino y la gastroenteritis transmisible en cerdos, afecta también a leones, pumas, guepardos, jaguares, leopardos, gatos monteses, gatos de las arenas, caracoles, cervales y linces. Es una infección gastrointestinal que trae como consecuencia una peritonitis. Los signos son muy parecidos al parvovirus en el perro.
Transmisión. El virus causante de esta enfermedad se encuentra en la saliva, el moco, las heces y la orina del gato infectado, y se transmite cuando un gato sano lo inhala o lo ingiere.
La enfermedad es más común en gatos que pasean a menudo afuera de su casa, aunque también pueden infectarse los que nunca salen cuando reciben la visita de un animal infectado, por ejemplo cuando se lleva a un macho con una hembra para que la monte.
Signos clínicos que notarás. La enfermedad se manifiesta por una distensión no dolorosa del abdomen, con acumulación de líquido. También puede presentarse edema -acumulación de líquido- en el escroto, así como vómito y diarrea. Puede haber dificultad para respirar, provocada por la acumulación de líquido en la pleura -membrana que cubre los pulmones- pleuritis o daño en el riñón y en el hígado. En las hembras provoca abortos y reabsorción embrionaria, así como infertilidad en ambos sexos. Una hembra gestante que adquiera esta enfermedad parirá cachorros con malformaciones y débiles que tendrán, por lo tanto, menos oportunidades de sobrevivir.
Tratamiento a seguir. No hay una cura conocida. El sacrificio humanitario está indicado en los gatos enfermos, para evitar el contagio.
RINOTRAQUEITIS VIRAL FELINA
Esta enfermedad, altamente contagiosa, es un complejo de dos virus y un hongo: el herpes felino y el calicivirus -virus- y clamidia —hongo-. Estos tres organismos atacan principalmente las vías respiratorias altas de los gatos.
Transmisión. Los gatos con mayor riesgo de infectarse son los jóvenes, los no vacunados y los que viven en criaderos o comparten casa con otros felinos. El contacto directo y con las secreciones de un gato infectado -saliva, orina, secresiones nasales, etcétera- son las principales vías de infección. Ahora bien, el 80 % de los gatos infectados no desarrollan la enfermedad por meses o años. En cuanto a los que logran recuperarse, serán portadores durante toda su vida, por lo que es importante evitar el contacto con gatos sanos a los que pudiera infectar.
Signos clínicos que notarás. Los animales infectados presentarán falta de apetito, fiebre y secreciones excesivas por nariz y ojos.
Tratamiento a seguir. Esta es una enfermedad autolimitante, es decir, se cura sola después de cinco a siete días de haberse manifestado. En todo caso, si notas alguno de los signos señalados lleva a tu gato al veterinario para que le asigne un tratamiento de sostén, que lo ayudará a lograr una recuperación más rápida y a evitar mayores complicaciones.
PANLEUCOPENIA FELINA
Es una infección grave y altamente contagiosa, causado en los gatos jóvenes por el parvovirus. Hoy día es difícil encontrar casos de esta enfermedad en gatos domésticos, gracias a los esquemas de vacunación que se utilizan con ellos, aunque sigue siendo frecuente entre gatos jóvenes callejeros o no vacunados.
Transmisión. Los animales infectados eliminan el virus en todas las secreciones corporales, sobre todo en el excremento, hasta por seis semanas después de haberse contagiado.
Signos clínicos que notarás. Esta enfermedad provoca un gran número de trastornos en el animal infectado: anorexia -falta de apetito-, depresión, fiebre, vómito, diarrea sanguinolenta, deshidratación -como consecuencia del vómito y la diarrea-, daño cerebral -sobre todo en recién nacidos-, para terminar con la muerte del cachorro infectado.
Tratamiento a seguir. El mejor tratamiento es la prevención: si tu gata tiene gatitos, debes vacunarlos cuando son pequeños aún, antes de que estén en contacto con el virus de esta enfermedad, y evitar que los padres salgan de casa antes de que esté vacunada toda la camada. Si un gatito se ha contagiado debes consultar de inmediato al médico veterinario, que recetará antibióticos y una dieta blanda, además de que deberás mantenerlo hidratado para evitar que muera por falta de líquido corporal —tratamiento de sostén. Debes brindarle a tu gato todo tu cariño y atención, pues sólo así superará este difícil trance.
INMUNODEFICIENCIA FELINA
El virus causante de esta enfermedad destruye poco a poco a los linfocitos T -responsables de la inmunidad- del gato infectado, disminuyendo de manera importante su capacidad para responder ante otras enfermedades. Esta enfermedad puede estar latente durante años, sin presentar signos clínicos o desencadenarse del todo y, en cambio, es causa de infecciones continuas y crónicas que incluso pueden llevar al animal a la muerte.
Esta enfermedad, que ha sido equiparada con el SIDA en humanos, provocado por el VIH -virus de inmunodeficiencia humana-, afecta principalmente a los machos y se manifiesta casi siempre después de los seis años de edad. Algunos gatos infectados han sido utilizados en experimentos con el afán de encontrar algún remedio contra el SIDA en humanos, ya que los signos que provoca son muy semejantes a los síntomas de esa enfermedad.
Transmisión. La principal vía es la saliva; el virus también se contagia por heridas -principalmente causadas en peleas territoriales- y coito con gatos infectados.
Signos clínicos que notarás. Los gatos infectados con el virus de la inmunodeficiencia felina presentan infecciones recurrentes prácticamente todo el tiempo, pérdida de peso, fiebre, tumores de los nódulos linfáticos y afecciones del sistema nervioso.
Diagnóstico. La enfermedad puede pasar inadvertida por algún tiempo, pero en caso de que notes infecciones recurrentes lleva a tu gato a un especialista para que tome una muestra de sangre, haga un conteo celular y determine, mediante una prueba específica -llamada ELISA- los anticuerpos contra el virus de inmunodeficiencia felina.
Tratamiento a seguir. Esta es una enfermedad para la que aún no hay cura y que, tarde o temprano, provoca la muerte del gato infectado. Aunque existen terapias que pueden prolongar su vida, suelen ser excesivamente caras.
RABIA
La rabia, enfermedad que ha cobrado miles de vidas humanas en el mundo, no ha sido erradicada de nuestro país, por lo que es importante que cada año todos los perros y los gatos sean vacunados. Una de las principales causas que ha impedido el control total de esta enfermedad es el número tan elevado de animales callejeros y que constituyen un gran foco de infección, lo mismo de ésta que de muchas otras enfermedades. Desgraciadamente la sociedad no atiende las campañas para el control de la población de pequeñas especies.
Es importante vacunarlos, desparasitarlos y aprovechar las campañas de esterilización gratuita, con el fin de evitar el crecimiento desmedido de estos animales, que muchas veces sólo tienen dueños ocasionales. Sólo así podrá controlarse la transmisión de la rabia y muchas otras epidemias.
Transmisión. La principal vía de transmisión es por la mordida profunda de un animal infectado, a través de la saliva que queda en la herida. El virus penetra en el tejido nervioso, para luego migrar hasta el sistema nervioso central y las glándulas salivales, de donde se liberará. Otro agente para el contagio es el consumo de carne de animales muertos e infectados no cocidos. Los signos de la enfermedad empezarán a notarse entre dos y ocho semanas después de cualquiera de estos incidentes, una vez que el virus se haya incubado.
Algunos animales, como las ratas, pueden ser portadores del virus que provoca la rabia, sin presentar signos clínicos de la enfermedad -son llamados vectores por esta característica- y su mordedura frecuentemente es causa de esta enfermedad cuando la mascota no está vacunada.
El virus no resiste el calor ni la acción de muchos desinfectantes comunes, por lo que unas pocas precauciones pueden bastar para evitar el contagio de esta terrible enfermedad.
Signos clínicos que notarás. La evolución de la enfermedad consta de tres fases, cada una de las cuales tiene signos característicos.
Primera fase. Esta fase no tiene signos evidentes, por lo que frecuentemente pasa inadvertida, aunque alguien observador notará sutiles cambios de comportamiento, fiebre y reflejos lentos, además de que, cuando el contagio haya sido por una mordida, la mascota se lame constantemente la herida, como si tuviera mucha comezón.
Segunda fase. Es la fase furiosa. El sistema nervioso central ya ha sido invadido y los cambios de comportamiento son evidentes: hay irritabilidad, inquietud, ladridos, agresión por episodios, ataques a objetos inanimados, rascan exageradamente, maullidos inexplicables, miedo a la luz -fotofobia- y comportamiento sexual anormal. En ocasiones esto se acompaña de desorientación y convulsiones.
Paralítica. Se desarrolla parálisis, que frecuentemente primero ataca a la extremidad mordida, luego la faringe –percibirás un cambio en el maullido–. Siguen problemas para respirar y parálisis de la mandíbula que verás caída, lo que provocará un exceso de salivación.
Diagnóstico. Se lleva a cabo un estudio de la cabeza y de las glándulas salivales del gato. Cualquier gato sospechoso de haber contraído rabia debe ponerse en cuarentena o someterse a eutanasia. Las autoridades locales deben avisar a la población del área, por si el gato ha lastimado a alguna persona para que se le dé pronto tratamiento, mientras se confirma si los análisis fueron positivos.
Tratamiento. No hay tratamiento posible. El animal rabioso tendrá que ser sacrificado por las autoridades de la Secretaría de Salud. Los humanos infectados pueden sobrevivir si se vacunan rápidamente.
Repetimos: el éxito en la lucha contra esta enfermedad depende de la conciencia de la sociedad para vacunar a sus mascotas.
Aprovechar las campañas gratuitas de esterilización así como las de vacunación poniendo atención principalmente a los animales callejeros que son un gran foco de infección.
Recuerda que si notas a tu gato enfermo, debes acudir al veterinario.
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Gracias Horsie ![]()
LA TIÑA
INTRODUCCIÓN
La dermatofitosis, más conocida vulgarmente como tiña, es una infección producida por hongos (micosis), que afecta a la piel de las personas y animales.
El término tiña proviene del latín tinea (polilla de la ropa) ya que las lesiones de esta enfermedad son redondeadas, similarmente a los agujeros que hace la polilla en la ropa.
Se considera que la dermatofitosis es la antropozoonosis asociada a pequeños animales que más incidencia presenta. La importancia de este punto hace que las tiñas se diagnostiquen erróneamente por exceso, tanto en perros como en gatos, ya que su frecuencia es realidad es muy baja, tan sólo un 2% de los problemas de piel de estas mascotas.
Los hongos responsables se denominan dermatófitos, los cuales se caracterizan por tener una gran afinidad por estructuras corporales que poseen una proteína, la queratina, que es su principal fuente de alimentación. Estas estructuras son el pelo, las plumas, la uña, y la capa más superficial de la piel, llamada estrato córneo.
| Antropofílicos Epidermophyton flucossum Microsporum audovini Trichophyton mentagrophytes Zoofílicos Geofílicos |
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La infección por Microsporum gypseum es más frecuente en perros que pasan mucho tiempo fuera de casa, ya que este hongo es geofílico y, por lo tanto, se encuentra en el suelo de donde pasa a los animales, produciendo lesiones en lugares en contacto con el suelo, como en las patas y el hocico, en este último caso principalmente en perros que tienen la costumbre de cavar la tierra.
Cuando la infección es causada por Trichophyton mentagrophytes frecuentemente el origen está en el contacto con algún roedor, reservorios naturales de este hongo.
En gatos casi todas las tiñas son causadas por Microsporum canis. La relación de estos felinos con Microsporum canis es muy particular ya que muchos gatos son portadores de este hongo sin manifestar ningún síntoma (forma subclínica de la enfermedad), lo que potencia su importancia como transmisores del dermatófito a las personas.
La frecuencia de dermatofitosis en roedores difiere con la especie. En cobayos y conejos es frecuente, casi siempre por Trichophyton mentagrophytes, mientras que en hámster y ratones es rara. Al igual que ocurre en gatos, muchos conejos, ratones y cobayos pueden ser portadores, en este caso de Trichophyton mentagrophytes, sin presentar ningún síntomas de enfermedad, con su importancia antropozoonótica.
Respecto a las aves, las tiñas son muy poco frecuentes.
En personas las tiñas usualmente son causadas por hongos antropofílicos. En el caso de una infección por un dermatófito zoofílico, el hongo causante generalmente se relaciona con los animales que tienen contacto con el enfermo; si posee gatos lo más frecuente es que la tiña sea por Microsporum canis, y si está en contacto con roedores, por Trichophyton mentagrophytes.
¿CÓMO SE PRODUCE LA ENFERMEDAD?
Cuando un individuo toma contacto con un dermatófito, no siempre se desarrolla una infección. Distintos mecanismos de defensa, como las secreciones de distintas glándulas de a piel, actúan dificultando que el hongo se multiplique. Así, los animales que son bañados con una frecuencia excesiva utilizando champús inadecuados son más susceptibles a esta enfermedad, ya que el exceso de baños elimina de la superficie cutánea el sebo protector e incrementa la humedad relativa en la piel.
Otro mecanismo de protección es la limpieza que los gatos se realizan mediante el acicalado, la cual dificulta el establecimiento de la infección al eliminar formas infectivas, evitando que lleguen a la piel. Los gatos de pelo largo son más propensos a las tiñas posiblemente porque dicho manto impide un adecuado acicalado, ya que las "matas" de pelo actúan como vendas que facilitan el desarrollo de la infección.
Si se supera esta primera barrera el sistema inmunitario del animal es el encargado de limitar la infección del dermatófito. Se considera que si el individuo no posee otra enfermedad que disminuya su capacidad de defensa, la infección por los dermatófitos es autolimitante, es decir que el individuo llegará por sí mismo a curarse, aunque el tiempo necesario para que la curación ocurra puede ser de algunos meses, tiempo más que suficiente para que otros animales o personas en contacto se contagien, por lo que siempre deberá tratarse la infección.
Así, la tiña es más frecuente en individuos jóvenes, los cuales aún no han desarrollado completamente sus capacidades de defensa. Del mismo modo, los animales malnutridos y aquéllos que padecen alguna enfermedad grave son más susceptibles de enfermar, al poseer unas defensas menos eficientes.
El contagio de la tiña puede ser de manera directa, de un individuo (animal o persona) a otro, o indirecta, a través de de pelos o escamas vehiculados por utensilios como toallas, cepillos, peladoras, etc. El contagio puede ir en cualquier dirección: de un roedor a un perro; de un gato a una persona; de una persona a un perro; etc.
Aunque no se han contrastado estos estudios, se ha citado que aproximadamente 1 de cada 2 personas que han tenido contacto con gatos infectados, incluyendo los que presentan la enfermedad subclínica, se han contagiado, y que en 3 de cada 4 hogares donde hay un gato infectado, al menos un miembro de la familia se ha contagiado. Posiblemente estos datos son muy exagerados, pero detallan la importancia del gato como transmisor de la enfermedad a las personas.
Sin embargo, como ya se ha comentado, la mayor parte de las tiñas en personas se deben a hongos antropofílicos, y en mucha menor medida aparecen los zoofílicos, transmitidos por animales; así, un estudio refleja que sólo 1 de cada 7 tiñas en niños se deben a hongos zoofílicos.
¿CÓMO SE PRODUCE LA ENFERMEDAD?
Cuando un individuo toma contacto con un dermatófito, no siempre se desarrolla una infección. Distintos mecanismos de defensa, como las secreciones de distintas glándulas de a piel, actúan dificultando que el hongo se multiplique. Así, los animales que son bañados con una frecuencia excesiva utilizando champús inadecuados son más susceptibles a esta enfermedad, ya que el exceso de baños elimina de la superficie cutánea el sebo protector e incrementa la humedad relativa en la piel.
Otro mecanismo de protección es la limpieza que los gatos se realizan mediante el acicalado, la cual dificulta el establecimiento de la infección al eliminar formas infectivas, evitando que lleguen a la piel. Los gatos de pelo largo son más propensos a las tiñas posiblemente porque dicho manto impide un adecuado acicalado, ya que las "matas" de pelo actúan como vendas que facilitan el desarrollo de la infección.
Si se supera esta primera barrera el sistema inmunitario del animal es el encargado de limitar la infección del dermatófito. Se considera que si el individuo no posee otra enfermedad que disminuya su capacidad de defensa, la infección por los dermatófitos es autolimitante, es decir que el individuo llegará por sí mismo a curarse, aunque el tiempo necesario para que la curación ocurra puede ser de algunos meses, tiempo más que suficiente para que otros animales o personas en contacto se contagien, por lo que siempre deberá tratarse la infección.
Así, la tiña es más frecuente en individuos jóvenes, los cuales aún no han desarrollado completamente sus capacidades de defensa. Del mismo modo, los animales malnutridos y aquéllos que padecen alguna enfermedad grave son más susceptibles de enfermar, al poseer unas defensas menos eficientes.
El contagio de la tiña puede ser de manera directa, de un individuo (animal o persona) a otro, o indirecta, a través de de pelos o escamas vehiculados por utensilios como toallas, cepillos, peladoras, etc. El contagio puede ir en cualquier dirección: de un roedor a un perro; de un gato a una persona; de una persona a un perro; etc.
Aunque no se han contrastado estos estudios, se ha citado que aproximadamente 1 de cada 2 personas que han tenido contacto con gatos infectados, incluyendo los que presentan la enfermedad subclínica, se han contagiado, y que en 3 de cada 4 hogares donde hay un gato infectado, al menos un miembro de la familia se ha contagiado. Posiblemente estos datos son muy exagerados, pero detallan la importancia del gato como transmisor de la enfermedad a las personas.
Sin embargo, como ya se ha comentado, la mayor parte de las tiñas en personas se deben a hongos antropofílicos, y en mucha menor medida aparecen los zoofílicos, transmitidos por animales; así, un estudio refleja que sólo 1 de cada 7 tiñas en niños se deben a hongos zoofílicos.
¿QUÉ MANIFESTACIONES PRODUCE LA TIÑA?
Las manifestaciones de las dermatofitosis son muy diversas, según el dermatófito que cause la tiña y la respuesta del individuo, ya que la intensidad de las lesiones depende en muchos casos del hongo que produce la infección. Así, si un individuo (animal o persona) es infectado por un hongo que no está adaptado a esa especie animal, la reacción inflamatoria del individuo es muy elevada, apareciendo lesiones intensas; esto es lo que ocurre, por ejemplo, cuando una persona es infectada por especies zoofílicas o cuando un perro es infectado por Microsporum gypseum. Sin embargo si el hongo está adaptado a la especie que infecta, la respuesta inflamatoria del individuo es mucho menor, como en el caso de infecciones por hongos antropofílicos en personas, o por Microsporum canis en perro.
Es más, Microsporum canis está tan bien adaptado a los gatos, que aproximadamente 1 de cada 3 ó 4 gatos infectados no manifiesta ningún síntoma, o éstos son prácticamente inapreciables (forma subclínica). Este hecho hacía pensar hasta hace poco que los gatos actuaban de reservorio de Microsporum canis, es decir que una parte importante de ellos poseían el hongo y actuaban como transmisores de la enfermedad. Sin embargo, estudios recientes han demostrado que los gatos sanos no son portadores de Microsporum canis.
A pesar de las múltiples manifestaciones que puede presentar una dermatofitosis, existe un tipo de lesión de forma redondeada que se considera típica, de la cual, como ya comentamos, deriva el nombre de tiña.
Cuando el hongo se establece en un individuo, crece de forma centrífuga, por lo que las lesiones adoptan típicamente una forma anular o de anillo. La lesión primordial es una o varias calvas o alopecias, ya que los pelos infectados se rompen. A veces existe inflamación de la piel donde está la calva, inflamación que como ya se ha comentado es más intensa en el caso de que el animal no esté adaptado al hongo. Típicamente la lesión tiene una zona central pálida y un halo externo enrojecido; esto es debido a que la inflamación de la piel es más fuerte en la zona recién infectada, por lo que los bordes de la lesión aparecen de color rojo. También es usual la presencia de escamas o caspa dentro de la lesión.
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La presencia de picor en las zonas lesionadas es variable, por lo que unos individuos se rascarán o lamerán las lesiones y otros no.
Como ya se ha comentado la presentación de la enfermedad es muy variable en los animales, pudiendo manifestarse de formas completamente diferentes según cada caso.
Los perros pueden aparecer con las lesiones típicas descritas más arriba. En algunos casos menos frecuentes la enfermedad se manifiesta como un querión, nódulo con una inflamación muy intensa; usualmente el dermatófito responsable de un querión es Microsporum gypseum. Más raramente aparecen granulomas, nódulos con inflamación menos intensa que el querión. Las localización corporales más frecuentes en perros son la cara, orejas, patas y rabo.
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Los gatos también pueden presentar las lesiones típicas, frecuentemente cubiertas por costras, y localizadas en cabeza o extremidades delanteras. Sin embargo otras muchas formas son posible: en gatos de pelo largo la dermatofitosis puede cursar como una alopecia irregular y extensa y, al contrario, es relativamente frecuente que no manifiesten ningún signo clínico, como ya se describió anteriormente (forma subclínica); otras veces el cuadro de la enfermedad se define como dermatitis miliar, proceso en el cual el felino presentan pequeñas pápulas o granos recubiertos por costras; finalmente algunos animales también pueden mostrar granulomas.
Tanto los perros como los gatos, con menor frecuencia, pueden presentar infecciones de las uñas u onicomicosis, más frecuentes por Microsporum gypseum o Trichophyton mentagrophytes. En este caso la zona alrededor de la uña estará inflamada, y la garra puede presentar deformidades y fragilidad.
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Las manifestaciones, al igual que en los animales, depende de la adaptación del hongo. Si están causadas por hongos antropofílicos generalmente aparecen lesiones leves, con escasa inflamación, mostrando placas redondeadas de alopecia. Sin embargo en el caso de infecciones por hongos zoofílicos las lesiones son mucho más inflamatorias, tipo querión, localizándose en áreas de contacto con los animales, manos, brazos y cuello.
¿CÓMO SE DIAGNOSTICA UNA TIÑA?
Nunca se debe diagnosticar una tiña en base sólo a las lesiones que presente el individuo, ya que por este método se diagnostican erróneamente en exceso.
En la clínica existen varios pasos en el diagnóstico de esta micosis.
En primer lugar están las técnicas que se pueden realizar en un momento, pero que en muchos casos no detectan la infección. El examen microscópico de pelos sólo puede ser realizado por profesionales muy expertos, y aun así la mayor parte de las veces no se detecta el hongo. Una técnica que sí se realiza con frecuencia es la exposición de las lesiones a la lámpara de Wood, la cual emite una luz ultravioleta que pone de manifiesto algunas infecciones por Microsporum canis, apareciendo entonces una fluorescencia de color verdoso en la zona lesionada; bien empleada, esta técnica puede detectar alrededor del 30-40% de las tiñas de perros y gatos. En conclusión, si cualquiera de estos dos métodos es positivo, el diagnóstico de dermatofitosis es verificado, pero si dan negativo, nunca se puede descatar que sea una tiña.
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Un caso especial es el de los gatos con una tiña subclínica en los que no existen lesiones de donde recoger muestras adecuadas para el cultivo; en estos caso el método ideal es cepillar todo el manto del animal con un cepillo estéril, por ejemplo un cepillo de dientes nuevo, e posteriormente presionar las cerdas del cepillo en el medio de cultivo, para así depositar los hongos, si hubiera infección.
¿CÓMO SE TRATA UN ANIMAL CON DERMATOFITOSIS?
El protocolo terapéutico consiste en combinar un tratamiento tópico (sobre la piel) y uno sistémico, usualmente por boca, sobre el paciente, y además realizar un control del material infectivo sobre el ambiente.
Si en la casa de un perro o gato con tiña existen otros animales sin síntomas, estos últimos se deben aislar del afectado, y se realizará en ellos un cultivo de los pelos recogidos mediante cepillado, para saber cuáles poseen hongos y deben ser tratados.
La terapia tópica sirve para destruir el material infectivo y prevenir su diseminación al ambiente; la sistémica acorta el tiempo de infección en el animal; y el control ambiental tiene por objeto prevenir que la infección recurra y evitar que se contagie a animales o personas.
El tratamiento tópico debe abarcar toda la superficie de la piel, no siendo recomendable tratar sólo las lesiones localizadas ya que el material infectivo se encuentra presente también en áreas no lesionadas. Sin embargo en lesiones muy localizadas y queriones con frecuencia se usan sólo pomadas a base de derivados imidazólicos, como el miconazol o el tricomazol.
En el caso de aplicar baños, se recomienda cortar previamente el pelo sin llegar a rasurarlo, ya que los pequeños traumatismos en la piel debidos al rasurado favorecen la diseminación de la infección. El mejor producto tópico en dermatofitosis es el enilconazol, aplicado dos veces a la semana, aunque en gatos se citan casos de toxicidad, posiblemente por ingesta debida al acicalado. La clorhexidina es menos efectiva que el anterior.
Respecto al tratamiento sistémico la griseofulvina es el fármaco de primera elección. Sólo cuando ésta no funciona puede ser necesario escoger otro antifúngico. La griseofulvina se debe administrar conjuntamente a alimentos grasos, ya que así se incrementa su absorción a nivel intestinal.
Es importante saber que este fármaco se debe administrar durante un tiempo más o menos largo, y que los efectos secundarios pueden llegar a ser importantes (vómitos, diarrea, anorexia, y otros menos frecuentes), por lo que nunca se debe tratar un animal en el que no se haya diagnosticado certeramente la enfermedad. Además nunca se debe administrar a hembras gestantes durante los dos primeros tercios de la gestación, ya que es teratogénica, es decir puede causar malformaciones en los fetos.
Por otro lado, no debemos olvidar la importancia de la desinfección del ambiente en contacto con el animal, mediante lejía doméstica diluida al 1/10, aerosoles de enilconazol, o algún desinfectante para uso en locales donde residen animales de compañía.
Respecto a la posible prevención de la enfermedad mediante vacunación, actualmente no existe ninguna vacuna eficaz contra la dermatofitosis de pequeños animales.
Evidentemente, ante un perro o gato con tiña en el hogar, se deben extremar las condiciones de higiene, lavándose siempre las manos y brazos después de haber tenido contacto con el enfermo. La presencia de niños pequeños, más susceptibles a la enfermedad que los adultos, aconseja que tengan el menor contacto posible con el animal hasta que este se cure, además de las normas de higiene normales. Si se respetan estas normas de manera rigurosa es poco probable que las personas se contagien; de todas las formas siempre se deberá vigilar la posible aparición de lesiones rojizas en la piel o pelo a fin de instaurar el tratamiento lo antes posible y así acortar la duración del mismo.
Las personas se tratan con los mismos medicamentos que los animales y con protocolos similares. En lesiones localizadas se aplica sólo un tratamiento tópico a base de pomadas, las cuales se deben aplicar no sólo en la lesión sino ampliamente alrededor de ella, ya que se sabe que el material infectivo se encuentra hasta a 10 cm de la lesión. Los procesos más extensos requeriran combinar un tratamiento tópico con uno sistémico.
Hola, estoy muy preocupada con una de mis mininas, hace cosa de 8 dias que le dan ataques epilepticos, contarme algo sobre esto, mi vete dice que es muy muy raro esta enfermedad en gatos, y que andan un poco perdidos en el tratamiento, de momento la tengo observandola dos semanas a ver como van sus ataques, me dan la impresion que cada vez son mas flojos (o eso quiero yo), el vete de momento me mando stesolid 5 mg rectal, pero aun es hoy que no he conseguido administrarselo, con las convulsiones no puedo, y cuando veo que anda rara, para que le den, entonces me muerde y no me deja, el vete me ha dicho que si la operamos, que yo ya lo iva a hacer, igual mejora, decirme algo por dios, nunca he tenido gatos, solo un perro que hace 10 años que esta conmigo, y ando muy perdida con todo esto, a demas he leido por internet que puede ser hereditaria, y tengo mi otra minina, mas pequeña, que son hermanas, aunque de diferente camada, os agradezco cualquier tipo de informacion, por cierto el vete me mando para las calenturas de la mayor, SIN ESTRON NEOSAN, he leido cosas malas sobre estas pastillas, pero mi pregunta es la siguinte: ¿puede estas pastillas, solo le he dado 6, haverle provocado los ataque epilepticos? mi marido esta convencido de que si.
un beso a tod@s y a vuestros amiguitos de 4 patas, y gracias de antemano si alguien me puede contestar.............
sanlorenz@, te recomiendo que pongas un post nuevo para el tema de tu gato que se llame algo así como "epilepsia en gatos: ayuda". Este post donde lo has puesto es muy antiguo y a lo mejor no consigues mucha información.
No conozco sobre epilepsia, poco más que en humanos y que suelen tomar un medicamento llamado luminal pero ..... ¿de que la quiere operar tu veterinario? Yo consultaría un veterinario especialista, no sé si habrá alguno en tu zona. Consulta al colegio de veterinarios. En Madrid si conozco, Doctor Morales en la Clínica Mediterráneo.
HOLA KARMA!!!!!
Muchisimas gracias por contestarme, no tengo ni idea como hacer un post nuevo, solo hace, como aquel que dice, dos dias que entro por aqui, y no tengo ni ideacomo va todo esto, creo que hay un foro en directo?, ni idea de como entrar, bueno te dire que el vete quiere operarla para castrarla, yo ya se lo queria hacer, pero un poco mas para delante, para septiembre, pero el me dijo que ya lo podriamos hacer, bueno voy a intentar lo del post nuevo, muchisimas gracias, por responderme......