El cobaya: un roedor excelente
Sección: otras mascotas > roedores | Autor: Redacción/facilisimo.com | Leído: 9.891 |Comentado: 1
¿Quién no ha deseado siempre una mascota fácil de cuidar? El cobaya procede de Sudamérica y se ha adaptado perfectamente a convivir con el hombre. Podemos encontrar cobayas de diversos colores, desde el negro y el marrón hasta el blanco o incluso el tricolor. Su pelo puede variar también pues existen conejillos de Indias de pelo corto, semilargo y con remolinos, y también con el pelo largo.
En comparación con otros roedores, como por ejemplo el hámster, el cobaya siempre se alimenta sin problemas durante el día y su longevidad lo convertirá en un compañero entrañable. Otra de las ventajas de cara a otros miembros de la familia de roedores, es que su reproducción es menos prolija, es decir, tienen menos hijos. Su carácter, tranquilo y nada violento, hace de este animal una mascota perfecta para la casa ya que, además, su domesticación es muy sencilla y se puede conseguir que obedezca órdenes.
¿Dónde ubicar a nuestro nuevo amigo?
Cuando tengamos que comprar la 'casa' de nuestra mascota, buscaremos una jaula tipo conejera de dimensiones amplias, para que nuestro cobaya pueda campar a sus anchas sin sentirse presionado por los barrotes. Siempre buscaremos un espacio proporcional al tamaño del roedor para que éste juegue en la jaula, por eso es importante que adquiramos una que cuente con complementos tales como escaleras, ruedas o rampas. El ejercicio es muy importante para que nuestra mascota roedora permanezca con una salud de hierro ejercitando sus músculos diariamente.

En el suelo de esta jaula podemos extender sepiolita, que cambiaremos habitualmente debido a las defecaciones. Dentro de la jaula, dispondremos una pequeña cama donde nuestro cobaya pueda descansar por la noche, pero siempre construida de material absorbente.
Una buena alimentación
Hoy en día, gracias a la investigación nutricional, se han desarrollado comidas y dietas especialmente creadas para cualquier tipo de especie animal. Los cobayas, animales herbívoros, no son una excepción, ya que podemos encontrar en tiendas especializadas preparados alimenticios que equiparan los beneficios de una buena nutrición con los de un aspecto y sabor atrayentes. La comida la colocaremos en un recipiente de acero inoxidable. También podemos combinar estos productos secos, como semillas y pienso, con fruta y verdura que trocearemos para que a nuestra amigo le sea más fácil de digerir. Estos productos deberán estar siempre frescos, lavados y secados para eliminar cualquier producto químico y deberán ser puestos en la jaula por el día.

No podemos privar a nuestro roedor de una chuchería de vez en cuando, como pipas sin sal de girasol, por ejemplo. Además el hecho de pelar estas semillas entretiene a nuestro cobaya. Un buen complemento alimenticio es el heno o la alfalfa que el cobaya usará para fabricar su lecho y también para comer. El último detalle que no debemos pasar por alto es la existencia de un bebedero con agua que cambiaremos todos los días, eso sí, es mejor que el bebedero esté fuera para que nuestro amigo no lo estropee con sus dientes de roedor. La jaula deberá colocarse en un lugar de nuestra vivienda a resguardo de la luz directa del sol.
Higiene y enfermedades: cuidados básicos
Siempre manteniendo la precaución de evitar corrientes de aire, bañaremos a nuestro conejillo de Indias una vez cada tres o cuatro meses. Es importante que tengamos cuidado con la temperatura del agua: ni muy fría, ni muy caliente. Podemos hacer uso de un champú neutro para que su pelo luzca brillante tras secarlo, pero estaremos alerta permanentemente para que no se le meta jabón en los ojos.
A la hora de secarlo, optaremos por una toalla de algodón suave, nunca intentaremos hacerlo con un secador. Es bueno que cuando nuestro cobaya aún no esté totalmente seco, lo coloquemos un rato al sol, pero no demasiado. También procuraremos cepillarle el pelo para librarlo de polvo. Por último, si observamos pequeñas legañas en sus ojos, podremos quitarlas con la ayuda de un bastoncillo empapado en agua tibia.

La familia del cobaya aumenta
Si tenemos pensado buscar una pareja a nuestro cobaya para el apareamiento y la reproducción debemos tener en cuenta una serie de consejos prácticos. La pareja puede convivir pacíficamente y sin problemas dentro del mismo habitáculo. El celo de la cobaya hembra se produce cada 16 días y el embarazo es más posible durante las doce primeras horas. El embarazo tiene una duración aproximada de entre 60 y 75 días, tras los cuales los nuevos 'inquilinos' verán la luz.
Los bebés roedores de cobaya tienen dientes y pelo al nacer, incluso tienen la capacidad de oír y ver. Un cobaya es capaz de comer alimentos de carácter sólido desde el décimo día de vida, pero es importante que continúe con la lactancia diez días más. Es muy probable que, en un breve espacio de tiempo, veamos a los nuevos ocupantes de la jaula corretear en la misma puesto que, en apenas tres meses, pueden pesar ya alrededor del medio kilo.
¿Te gustaría añadir tu opinión, fotos o vídeos?
Crea una cuenta gratuita o inicia sesión (si ya eres miembro)
1 comentario