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La higiene íntima del perro

Tener un perro en casa no significa sólo tener a un compañero o compañera, sino que es necesario asegurarse de su correcta higiene, por su propia salud.

Las perras y los perros necesitan ciertos cuidados frecuentes en sus partes íntimas: vulva y mamas en las hembras, y el pene en los machos.

Qué entendemos por higiene íntima en perros

Cuando hablamos de higiene íntima nos referimos a sus genitales, tanto por dentro como por fuera.

¿Cuántos de vosotros veis acumulada suciedad negra alrededor de las mamas, pene y vulva de nuestros perros?

¿Cuántos de vosotros descuidáis la limpieza de las glándulas anales?

Este cuidado debe ser responsabilidad del adoptante para evitar infecciones que pueden derivar en graves.

La higiene de nuestros mejores amigos es esencial para evitar algún problema grave más adelante.

Al hacerle una correcta limpieza se pueden evitar muchos sustos, por tanto durante su baño, es importante incluir el aseo a sus partes sensibles o partes íntimas.

Importancia de mantener una higiene adecuada en los perros

La higiene no se trata de que el perro luzca y huela bien, sino que es algo que va mucho más allá.

Algunos dueños se preocupan por que sus mascotas estén limpias pero,
¿verdaderamente se toman en cuenta todos los detalles?

Tener una rutina de aseo con los perros es parte fundamental de su desarrollo y salud. Así, se pueden prevenir problemas en su piel y alguna infección.

Con una correcta higiene en el perro, se pueden prevenir:

Infecciones.

Sarna o pulgas.

Hongos, entre otros.
Al momento de bañar o asear a tu perro, asegúrate de lavar bien:

Dientes y boca.

Orejas.

Pelaje.

Patas /uñas.

Sus genitales o partes íntimas.

Lavado del pene en los perros

El pene de los perros es una zona muy sensible y esto ayuda a que sea un lugar propenso a las infecciones.

Hay muchos factores que pueden influir a la acumulación de bacterias e incluso de hongos, pero un buen cuidado lo mantendrá a salvo de todo eso.

Algunos factores son:

El calor.

La humedad.

Orina, entre otros.
La higiene íntima del pene del perro debe llevarse a cabo de forma externa, evitando en la medida de lo posible, esas manchas oscuras de suciedad que rodean las mamas, el ombligo y los pliegues del pene.

Estas manchas oscuras no son más que bacterias que proliferan y que deben eliminarse de forma cuidadosa, ya que no es nada fácil su limpieza.

En el mercado existen diferentes productos que permiten un correcto lavado para el pene de tu perro.

Por ejemplo, unas toallitas específicas para uso externo para perro irá de mil maravillas para higienizar estas zonas.

Sin embargo, no se debe usar cualquiera. Asegúrate de que sea un producto
hipo-alergénico y que no deje ningún residuo. Aunque si tienes dudas, lo mejor es preguntar a tu veterinario de confianza.

Recuerda que la salud de tu perro depende de ti y de las correctas decisiones que tomes para su cuidado.

El lavado de la vulva de una perra: recomendaciones

Las perras tienen una mayor tendencia a posibles microorganismos u otras sustancias extrañas del ambiente, puesto a que su vulva está expuesta en todo momento.

El lavado vaginal debe ser parte del hábito de higiene de una perra para evitar la tan frecuente vaginitis. Para ello, es necesario utilizar soluciones asépticas.

De esta manera se puede mantener limpia la zona genital y así reducir la aparición de alguna infección o bacteria.

Por otro lado, en aquellas perras no esterilizadas, los riesgos de infección se multiplican sobre todo durante el celo, momento en el que es necesario extremar las medidas de higiene.

En ese sentido, el lavado vaginal debe ser una prioridad.

Algunas recomendaciones para mantener la zona genital de una perra limpia son:

Usa toallitas húmedas en la zona externa según la suciedad que haya, para evitar infecciones. Las toallitas deben ser sin aroma. Aplica la misma técnica en la zona de las mamas.

Procura que el área vaginal esté seca. La humedad no es buena.

Las perras embarazadas y su higiene

Las perras durante su embarazo, o si recién han tenido a sus cachorros, necesitan una buena higiene o cuidado en su vulva; y una manera de lograrlo, es lavando su vulva con un poco de agua tibia. Después se debe secar muy bien la zona.

Asimismo, se debe revisar con frecuencia que la vulva no tenga un color diferente, presente signos de infección, flujo con pus, o si tiene mal olor.

Ante cualquiera de estas señales deberás llevarla al veterinario para su evaluación.

Mastitis en las perras después de dar a luz

En cuanto a las mamas, es importante revisarla todos los días para detectar la posible presencia de una mastitis, es decir, inflamación en las glándulas mamarias la cual es provocada por una infección bacteriana y que causa mucho dolor.

Algunos síntomas de la mastitis son:

Mamas rojas o descoloridas.

Mamas duras.

Mamas con erupciones.

Recomendaciones generales para el cuidado genital de tu perro


Los genitales siempre deben estar limpios.

Libres de pelo (tanto para perros como perras).

El cuidado anal: esto se logra manteniendo la zona libre de pelos y manteniéndolo libre de restos de excremento o de alguna suciedad.
Si la vulva de una perra no se limpia correctamente y con frecuencia, puede provocar:

Infecciones.

Alergias.

Problemas urinarios.

Problemas en el sistema reproductor (casos más extremos).

¿En qué momento debemos acudir al veterinario?

Muchas veces, aunque se intente que el perro esté aseado y limpio en todo momento, no se puede evitar que algo suceda.

Por tanto, en caso de observar algún comportamiento extraño en el perro o perra, lo mejor es acudir a un especialista para recibir el diagnóstico
correcto.

De esa manera, se puede suministrar algún medicamento a tu mascota, si es
necesario, lo antes posible.

El experto puede indicarle qué está sucediendo y cómo se puede mejorar. La salud de tu perro debe ser una prioridad.

Si tu perro presenta los siguientes síntomas, llévalo al veterinario:

Vulva o pene rojo, o sus alrededores.

Vulva o pene inflamados o hinchados.

Secreción de líquido o presencia de pus en la vulva o pene.

No orina con la frecuencia de siempre.

Mamas rojas.

Dolor en las mamas.

Se lame mucho sus partes íntimas.

Atención siempre a las glándulas anales

Como he comentado, siempre hay que extremar las precauciones en la higiene externa del perro, sin embargo, no debemos olvidar la parte interna y concretamente, las glándulas anales.

Como ya me extendí en su día hablando de ellas: Qué son las glándulas anales, es fundamental mantener observado a nuestro perro para acudir al veterinario en caso de ser necesario su vaciado.

Como ves, no hay que olvidar ninguna parte del cuerpo de nuestro perro si queremos evitar no solo la falta de higiene sino las consecuencias que conlleva ésta.

Sandra Ferrer. Creadora del Programa de Educación Canino “Cómo Educar a un Cachorro”

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