Una de las razones por la que se les asignó este nombre fue por el tiempo que estas aves pasan juntas, así como, también, por lo frecuentemente que se arreglan las plumas o se acurrucan una al lado de la otra. Son pocas las especies que hacen esto.
Como nos falta mucho por conocer sobre estas aves, abordaremos más profundamente el tema.
Los agapornis son loros de tamaño pequeño que miden entre 13 y 16 centímetros. Entre ellos hay nueve especies que destacan por su cola corta y su plumaje colorido: Agapornis canus, Agapornis fischeri, Agapornis lilianae, Agapornis nigrigenis, Agapornis personatus, Agapornis pullarius, Agapornis roseicollis, Agapornis swinderniana y Agapornis taranta. La vida media de estas aves está entre 10 y 15 años. Las agapornis se alimentan principalmente de semillas, vegetales y frutas.
Clases o tipos de agapornis: especies
Agapornis roseicollis o inseparable de Namibia
Esta ave se encuentra en regiones áridas del suroeste de África como el desierto de Namibia. Las agapornis forman parte de las especies más comunes que han logrado globalizarse y tienen presencia en muchas otras partes del mundo.
Conocido coloquialmente como pájaro del amor, esta ave es capaz de crear lazos de afecto con el ser humano al punto de volverse tan inseparable de su dueño como los perros y los gatos.
El Agapornis roseicollis se adapta a los climas cálidos y subtropicales. Por eso, si se le traslada a regiones frías, es necesario acondicionar el lugar donde vivirá. En cuanto a sus características morfológicas, es una especie que llega a medir hasta 15 centímetros y tiene un peso máximo de 50 gramos.
Por lo regular, el plumaje de su cuerpo presenta una tonalidad verde y el de su cabeza es rosa salmón aunque también puede presentar otros colores. Una de las principales diferencias es que la cabeza de la hembra es ligeramente más grande que la del macho, y la tonalidad de sus colores es más clara o pálida. Sus picos son muy corpulentos y sus patas no tienen plumas. Sus alas son muy fuertes.
Estas aves destacan por tener un temperamento alegre. Gozan con el contacto de sus amos y no tienen problemas para estar cerca de otras aves. El agapornis está acostumbrado a ambientes calurosos, por lo que son ideales las temperaturas entre 20 y 30 grados. Cuando la temperatura está por debajo de este rango, se debe acondicionar la jaula o zona donde se encuentra. También es necesario que reciba los rayos del sol durante un par de horas al día.
El agapornis se alimenta principalmente de semillas y pipas. Es un ave que necesita mucho calcio y que también debe comer frutas y cereales. Lo ideal es que el agapornis no esté solo en la jaula.
Agapornis fischeri o inseparable de Fischer
El inseparable de Fischer se descubrió en el año 1800 en el este de África. Su nombre se debe al explorador Gustav Fischer que fue su descubridor. Fue en el siglo XX cuando se comenzó a criar en el territorio estadounidense siendo una de las aves exóticas más populares en ese país. Se encuentra, principalmente, en las zonas sur-sureste del Lago Victoria en el norte de Tanzania y, en la actualidad, también tiene presencia al oeste de Burundi. Son aves que prefieren las condiciones húmedas.
El agapornis Fischer puede llegar a medir 14 centímetros y pesa entre 40 y 60 gramos. Su plumaje es de color verde aunque presenta coloración anaranjada en la cabeza, mejilla y garganta. La coronilla y la parte posterior de la cabeza son de tonalidad naranja, el pecho y la nuca amarillo anaranjado y verde amarillento el abdomen. Presenta un tono azul brillante en la rabadilla. Su pico es de color rojizo y las patas grises.
Al igual que ocurre con otras especies, es complicado diferenciar al macho de la hembra. No obstante, ayuda a diferenciarlas el hecho de que en la mayoría de los casos, la hembra es más grande.
Los agapornis se alimentan de frutas y semillas como el maíz y el mijo. Combinar diferentes tipos de semillas es lo ideal para que su organismo obtenga todos los nutrientes que necesita.
Su temporada de cría está entre enero-abril y junio-julio. Suelen hacer nidos en las alturas superiores a dos metros. Los huevos necesitan un tiempo de incubación de 24 días, y será entre los días 36 y 45 cuando las pequeñas aves puedan emprender el vuelo. Esta ave no requiere de compañía y puede estar sola.
Agapornis personata: inseparable enmascarado o inseparable cabecinegro
Una de las principales características de esta especie es su belleza y su compañerismo. Entre los nombres comunes que recibe está el de ave enmascarada o cabecinegro. Esta ave se descubrió en el año 1887 en Tanzania, principalmente en los árboles de la sabana. Es un ave exótica no muy grande puesto que mide entre 12 y 15 centímetros. Debido a las mutaciones, se pueden encontrar diferentes variantes en su plumaje con tonalidades azules, gris pálido y color violeta.
Su principal característica es el color negro de su cabeza. Alrededor de sus ojos parece un tono blanco que toma la apariencia de una máscara. En su pequeño pico predomina el color rojo brillante, y en su cuerpo y cuello aparece un tono amarillo que puede llegar a anaranjado. Sus patas son muy fuertes y de color grisáceo.
Es un ave fuerte y cariñosa que vivirá muy apegada a su dueño. Por ser un ave territorial, tenerla junto a otras aves podría no ser buena idea.
Agapornis papilleros
Hay que tener en cuenta que el nombre de Agapornis papelliero o salvaje hace, más exactamente, referencia a la forma en la que se ha alimentado y desarrollado un ave de esta especie durante sus primeros días de vida. Agapornis papillero es el nombre utilizado para poder referirse a las aves de esta especie que han sido alimentadas desde los primeros días de vida por el ser humano.
Por lo regular, esta especie se retira de sus padres entre los 0 y 25 días, y continua su alimentación bajo la responsabilidad de los humanos hasta que llegue su destete aproximadamente a los 60 días. No solamente hay que retirarlas del nido y alimentarlas, sino que requieren mucho tiempo, dedicación y disciplina para que puedan desarrollarse de la manera más normal posible. Una de sus principales características es la de ser una especie muy sociable con los humanos y con otras aves.
Un detalle importante para criar un agapornis papillero es crear unas condiciones similares a las de un nido. Esta ave deberá estar en un ambiente cálido y se le alimentará con papilla de cereales durante todo el día. Normalmente, un agapornis papillero puede ser cualquier especie de esta familia de aves.
Agapornis taranta o inseparable abisinio
La especie taranta es una de las más populares entre las aves domésticas. Si has pensado tener una, ésta es ideal para el hogar por su carácter amigable y cariñoso. El agapornis taranta data del año 1815 y es nativo de Eritrea y Etiopia. Otra de sus grandes características es la de ser un ave muy resistente que puede alcanzar alturas de hasta 3000 metros.
Esta especie tiene en promedio un tamaño entre 15 y 17 centímetros y su peso ronda los 75 gramos. Se encuentra, especialmente, en zonas altas. Tiene un carácter encantador, dócil y tranquilo. En cuanto a los colores de su plumaje, el que más abunda es el verde intenso. El pecho y el abdomen son de un verde más pálido. Las infracorbeteras de las alas y las plumas remeras son de color negro.
Su pico es rojizo y las patas tienen, por lo regular, tonalidad gris. En cuanto a su sexo, hay un dimorfismo sexual que ayuda a identificar al macho de la hembra ya que mientras el color verde prevalece en la cabeza, bridas y cara de las hembras, en la frente del macho aparece una mancha de color rojo.
Es recomendable criar a esta ave en pareja teniendo en cuenta que con otras especies pueden mostrar un carácter agresivo. Su alimentación debe ser una combinación de semillas de mijo, mixtura de canario, semillas de girasol y cáñamo. También se le deben dar abundantes frutas, verduras y hortalizas para que reciba las vitaminas y minerales que necesita.
Agapornis lilianae: inseparable del Nyasa o inseparable de Lilian
El agapornis lilianae es un ave que aparece en la zona de África oriental en países como Tanzania, Malaui y Mozambique. Un dato interesante es que se trata de una de las especies más estudiadas de los Agapornis, en especial por el Research Project en un proyecto financiado por la Universidad de KwaZulu-Natal.
Es una especie que se encuentra muy amenazada ya que, por la actividad agrícola, su hábitat natural ha sido arrasado salvajemente. Esta especie de tamaño mediano tiene características que hacen que se parezca mucho al agapornis fischeri. Llega a tener una longitud promedio de 14 centímetros con un peso de 50 o 60 gramos.
Su cabeza tiene una máscara rojiza con un tono anaranjado, y su vientre no presenta el tono azul que sí tiene el fischeri. La mayoría de su pelaje es de color verde brillante. En las alas aparece el color verde en tono oliva, y en la parte del pecho un tono verdoso que llega a ser en algunos casos amarillento. Sus ojos están marcados con una tonalidad blanca, su pico es rojo y sus patas grisáceas. Existe la posibilidad de que en el plumaje de algunos de ellos, debido a mutaciones, aparezca el color azul.
Agapornis canus o inseparable malgache
Su origen es Madagascar. Es una especie muy conocida y, quizás, una de las que presenta la combinación de colores más elegante entre todas las especies de agapornis. Esta especie se encuentra principalmente en zonas de cultivo de arroz, bosques degradados y zonas de palmeras. También ha sido vista cerca de los pueblos y ciudades.
Esta ave es una de las más pequeñas de los agapornis. Su longitud está entre 13 y 15 centímetros, y su peso entre los 25 y 31 gramos. El color predominante de su plumaje es el verde, principalmente en la zona posterior del cuerpo, y en el pecho la tonalidad es amarilla. La cabeza y parte posterior del cuello son de color gris pálido o blanco.
Sus alas son de color blanquecino. En la parte inferior aparece un tono marrón que se puede apreciar cuando abre las alas. Sin embargo, una característica primordial del inseparable malgache es la franja amarilla que tiene sobre las alas. Su pico y patas presentan un color grisáceo. Su iris es marrón.
En cuanto a diferencias entre el macho y la hembra, cuando la hembra es adulta no tiene marcas de color gris y la parte inferior del ala es verde o negro marrón. Los agapornis canus necesitan una alimentación donde predominen las semillas secas y el mijo, así como la fruta. Debido a que es un ave pequeña, puede vivir en una jaula de 60 x 50 centímetros.
Es un ave muy juguetona y apegada a sus dueños. De ahí viene el nombre de inseparable malgache.
Agapornis swidnernianus o inseparable acollarado
De origen africano, esta ave habita en las tierras bajas de los bosques tropicales. Se alimenta de semillas de ficus, mijo, maíz, otras semillas, insectos y larvas.
Suele alcanzar una longitud máxima de 13 centímetros en su etapa adulta y su peso oscila entre los 39 y 41 gramos. Predomina el color verde como base en su plumaje, y tiene una especie de collar negro en la nuca por el que recibe el nombre de inseparable acollarado. La mayor parte de su plumaje es de color verde. En la cola puede tener plumas rojas, azules o grises. Su pico es de color gris oscuro. Su iris es marrón al igual que las patas.
Normalmente, esta ave no vive en cautividad y se desconoce mucho sobre ella.
Agapornis nigrigenis: inseparable cachetón o inseparable de mejillas negras
El agapornis de mejillas negras es el nombre más común con el que se nombra al Agapornis nigrigenis, el cual es originario de Zambia. Fue descubierto durante el año de 1904 por el doctor Kirkman. Otro nombre que recibe es el de inseparable cachetón. Es un ave que en la actualidad se encuentra en peligro de extinción.
Tiene un tamaño que se aproxima a los 14 centímetros de longitud. La mayor parte de sus plumas son verdes aunque también presenta un color rojizo anaranjado en la garganta y negro en las mejillas. Sus anillos oculares son blancos. Su pico es blanquecino al comienzo y continúa en color rojo. Sus patas son grises.
Es una subespecie que tiene un carácter muy amigable y se alimenta principalmente de semillas, maíz, mijo, trigo, vegetales, granos enteros y frutas.
Agapornis lutino: agaporni amarillo y naranja
Coloquialmente llamado Agapornis amarillo, se caracteriza principalmente por tener un plumaje en el que predomina el color amarillo brillante y el anaranjado en menor proporción. Estos colores se deben a que esta especie tiene una reducción del 90% en la producción de la melanina que es la encargada de la pigmentación del plumaje.
El plumaje de esta ave es de color amarillo en la cola, abdomen y parte superior del cuerpo. Desde el pecho hacia su cabeza aparece un color anaranjado que comienza en una tonalidad pálida y va aumentando en intensidad hasta llegar al pico que es anaranjado rojizo. En una parte de las alas aparece el color blanco.
Por lo general, es una especie muy amigable y juguetona capaz de compartir jaula con otras especies. Su alimentación se basa en semillas, frutas y verduras que necesita para obtener el máximo de nutrientes y crecer fuerte y sano.
Comportamiento de los agapornis
De manera general podemos concluir que los agapornis son aves muy amigables y que la mayoría de las especies son aptas para tenerlas en casa. No son salvajes, sólo cuando se sienten amenazadas es cuando pueden reaccionar de forma agresiva. Son alegres y se mantienen la mayoría del día activas mirando a su alrededor y peinando su plumaje. Les escucharas emitir sonidos constantemente.Cuando están tranquilos, los agapornis dejan caer su cabeza hacía atrás y posan con las plumas ahuecadas. Cuando están tristes, dejan de ser activos y se quedan fijos en un lugar sin hacer nada y sin emitir sonido alguno. Esto sucede mayormente cuando están solos en la jaula. Es recomendable tenerlos en pareja.
Su actitud, por lo regular, es la de un ave sociable que puede estar junto a otras aves sin ningún problema. La excepción podría ser el Agapornis personata que es más territorial.
Estas aves solo son agresivas cuando se sienten amenazadas. Es en esos momentos cuando emiten sonidos más fuertes de lo normal y utilizan su pico y patas para defenderse.
Cómo criar a un agapornis: cuidados
Siempre que se desee tener animales como mascotas en el hogar hay que informarse sobre los cuidados básicos que necesitan. En el caso de los agapornis, sus cuidados no son tan complicados pero hay que tenerlos muy en cuenta para criarlos de la manera adecuada.Lo primero que hay que tener en cuenta es su pico porque son aves a las que les gusta picotear o masticar. Por eso, hay que meterles dentro de la jaula algunos juguetes con textura suave para que realicen esta saludable actividad. Son aves que están adaptadas a temperaturas tropicales, es decir, ni mucho frío ni mucho calor, y no deben exponerse directamente a los rayos del sol ni al viento durante tiempos prolongados.
Las nueve subespecies de agarponis son denominadas como inseparables porque siempre prefieren estar acompañadas por otro agaporni. Lo ideal es tenerlos en pareja.
Durante los meses de julio y agosto, los agapornis realizan la muda de su plumaje. Durante este proceso se debe adecuar la jaula y la alimentación para que tenga las condiciones óptimas para llevar a cabo este proceso sin debilitarse y morir.
Jaula para agapornis
Los agapornis son aves que, por lo general, no llegan a sobrepasar los 20 centímetros de longitud.
Es necesario tenerlos en jaulas grandes donde puedan hacer vuelos cortos y extender sus alas. Para ellos es la forma de sentirse más libres y ayudarles a estar menos estresados.
Por lo regular, la jaula debería medir un metro y medio de largo por medio metro de ancho. Se debe procurar que el espacio sea el adecuado para tener dos inseparables. En este caso, la opción más recomendada es una jaula rectangular con barrotes horizontales. Coloca la jaula cerca de la pared y lejos de las corrientes de aire.
De preferencia, deberá ser una jaula con puertas donde puedas introducir tu mano para realizar la limpieza. Debe ser una jaula con barrotes separados apenas por 1.5 centímetros, para evitar que puedan meter la cabeza entre los barrotes. Dentro de la jaula deberás colocar algunos juguetes por las razones que antes hemos mencionado. También, como mínimo, la jaula tendrá dos perchas y un columpio.
Alimentación de un agapornis
Las semillas son el alimento principal de los agapornis aunque un par de días a la semana puedes incluir fruta o verdura en su alimentación.¿Qué comen los agapornis?
La alimentación de los agapornis no es del todo complicada, pero debe ser muy completa para que crezcan fuertes y saludables. Es necesario tener en cuenta que no debe alterarse su alimentación añadiendo un exceso de grasa que haga que engorden. Lo ideal para la alimentación de los agapornis es incluir un 40% de alpiste, así como un 12% de mijo amarillo y 12% de mijo blanco, un 13 % de cártamo y 4% de trigo sarraceno con un 6% de cañamón, mijo rojo un 2%, 5% de linaza, 4% de negrillo, completándolo con un 2% de avena pelada.
Independientemente de las semillas, también se les debe dar fruta, verdura y hortalizas en algunas ocasiones. Son necesarias para que los agapornis obtengan vitaminas, minerales y fibra. Las más recomendadas son aquellas que tengan una consistencia blanda como la naranja, la manzana (sin piel), la fresa, la mandarina, la papaya, las judías verdes y la lechuga (con moderación y solo la zona más verde).
Aquellos alimentos que deben ser excluidos porque pueden resultarles mortales son el aguacate, las patatas, la calabaza, el café, el chocolate, los dulces, los alimentos salados y las bebidas carbonatadas. Leche tampoco se les debe dar. Cualquiera de estos alimentos podría desencadenar problemas digestivos y causarles la muerte.
Las crías no pueden comer lo mismo que los agapornis adultos. A éstas se les alimenta con papilla de cualquiera de los alimentos aptos que antes hemos mencionado.
Higiene
Por lo regular, a los agapornis les gusta tomar baños frecuentemente, por lo que se les debe brindar esta opción dentro de la jaula colocándoles un pequeño recipiente para que ellos mismos puedan limpiarse. Otra opción es usar un pulverizador de plantas y, suavemente, pulverizarlos. Esto les ayudará a sentirse más frescos en la época de verano.Otro detalle es que el corte de uñas debe ser cuidadoso porque debajo de ellas tienen pequeños vasos sanguíneos. Evita cortarles demasiado las uñas para no causar heridas.
La jaula debe estar limpia porque si tiene condiciones insalubres, los agapornis pueden desarrollar enfermedades que van desde una simple gripe hasta infecciones como la salmonelosis. Uno de los métodos usados para lograr una desinfección más efectiva es sumergir la jaula en lejía.
Reproducción de los agapornis
Dedicarse a la venta de agapornis no es rentable ya que se trata de una especie que necesita mucho tiempo en cuidados y alimentación.Los agapornis necesitan una pareja que sea de la misma subespecie porque en el caso de usar dos subespecies diferentes, es difícil que emparejen o que los polluelos nazcan con vida. Lo ideal es que ambos tengan más de un año de edad.
Otro de los puntos a tener en cuenta es que el nido debe ser lo suficientemente grande y cómodo para que la puesta de huevos y cría de polluelos sea la adecuada. Lo ideal sería introducir dentro de la jaula hojas de palmera, fibra de coco o virutas para que ellos mismos puedan ir tejiendo su nido.
La hembra agaporni pone su primer huevo a los 10 días del apareamiento, el resto de los huevos los irá poniendo en días alternos. Los huevos necesitarán 21 días de incubación, por lo que a la tercera semana de la puesta del primer huevo se podrán ver los primeros polluelos. Debes ponerlo a contraluz para confirmar que un huevo está fecundado (si le ves amarillo está sin fecundar). Si estuviera fecundado se verían los vasos sanguíneos o hasta una mancha negra.
Algunos de los problemas que se pueden presentar en la puesta de los huevos son la falta de humedad y los cambios bruscos de temperatura. Estos dos factores son claves para que los polluelos no puedan romper la cáscara del huevo y mueran dentro. Incluso, debería mantenerse separado al macho durante este tiempo de incubación porque debido a su instinto de supervivencia y supremacía, podría picar los huevos y matar a las crías.