Insuficiencia renal crónica en gatos

¡Hola a todos! Mi nombre es Rebeca y colaboro desde hace algún tiempo en el Canal de Salud. Una de mis grandes pasiones son los animales, aunque tengo que admitir que siento verdadera debilidad por los gatos desde que hace casi 17 años Nala llegó a mi hogar. Por ese motivo me he decidido a escribir aquí sobre la insuficiencia renal crónica en gatos, porque me encantaría compartir esta pasión con todos vosotros.

Nala es mi gata, llevamos juntas casi toda la vida, es atigrada en tonos grises, vamos, el típico gato común europeo. Siempre ha gozado de buena salud hasta que con el paso de los años le han salido los primeros achaques propios de la vejez. Recientemente le han diagnosticado cáncer de mama, hipertensión, hipertiroidismo e insuficiencia renal crónica, aunque todo está por suerte bastante controlado y ella está muy feliz, que es lo más importante. Precisamente quería estrenarme en este canal hablando de este último tema: insuficiencia renal crónica en gatos. ¿Qué os parece?

La insuficiencia renal crónica (IRC) es una de las enfermedades más frecuentes en gatos de edad avanzada. Aunque cada caso es diferente, no hay que olvidar que esta patología es progresiva, es decir, sus síntomas irán empeorando con el tiempo. Por ello es muy importante el diagnóstico precoz de la insuficiencia renal crónica en gatos para iniciar el tratamiento cuanto antes y mejorar la calidad de vida de nuestro ser querido y alargarla en la medida de lo posible.

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Son muchas las causas que pueden esconderse detrás de una IRC, la mayoría de veces son desconocidas. Entre las más comunes se encuentran: la enfermedad renal poliquística (PKD), alguna neoplasia o incluso alguna infección. Entre sus síntomas más frecuentes destacan:

- Pérdida de apetito y de peso.

- Deshidratación.

- Incremento de la sed y de la cantidad de orina.

- Vómitos.

- Letargia y depresión.

Muchos presentan además pelaje descuidado, halitosis, úlceras en la boca, estreñimiento y debilidad.

La insuficiencia renal crónica provoca que el riñón no pueda cumplir sus funciones de filtrado y eliminación de sustancias tóxicas de la sangre. Esto puede provocar a su vez la aparición de otras patologías como: hipopotasemia (bajo nivel de potasio en sangre), hiperfosfatemia (alto nivel de fósforo en sangre), hipertensión, acidosis metabólica y anemia.

Para diagnosticarla será suficiente un análisis de sangre. Una vez detectado, el veterinario aconsejará el mejor tratamiento en función de cada caso.

¿Alguno de vuestros gatos tiene esta enfermedad?

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Fuente: Clínica Veterinaria Neko
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